Parang Walang Nangyari
El cabello teñido era pura exigencia del espectáculo. Me sentí como Rita Hayworth rubia y con el pelo corto en “La dama de Shanghai”. Por lo demás, el verde es el color de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Se trató de un teñido escamoteado, no digital, pero sí con un colorante temporal, lavable, que utilicé para cerrar el tercer movimiento de una obra en formato webinar : “Diálogos Nómades”. El primer movimiento (28 de septiembre) fue un autorretrato solicitado para difusión, donde estoy irreconocible, ocultando todo el rostro, siguiendo la moda sanitaria, un outfit con toques del estallido social chileno; luego, en el segundo movimiento (12 de octubre), a cara descubierta, me presenté vestido de traje, con camisa abotonada al cuello, de esas con bolsillo, aspecto visual limpio y formal para acentuar el fuerte contraste -estético, ideológico, social- que ocurriría al día siguiente, con mi “baudeleriano” tercer y último movimiento (13 de octubre). Sin informar al coordinador del conversatorio, Hernán Pacurucu Cárdenas, hice un ensayo capilar una semana antes (3 de octubre), probando vestuario también, y definiendo la presencia escénica final para “Diálogos Nómades”.
Arturo Cariceo Zúñiga


